miércoles, 17 de junio de 2009

Transformers: Mitología (Parte 1, "Origen e Historia")

¡Saludos, lectores de Comicología! Una vez más -y más pronto que nunca-, hemos regresado para platicar sobre una de las series animadas favoritas del autor, y de muchos lectores: Transformers. Transformers, es un caso excepcional dentro de la cultura pop, el cómic, el cine y para "Comicología" también, no por el hecho de que sea predilección del autor sino que reforzó lo que en tiempos actuales sucede cuando una franquicia necesita sobresalir: la sinergia, el apoyo publicitario de un producto que apoye a otro producto del mismo dueño. Y Transformers es un ejemplo a seguir dentro de esos parámetros, aquellos que George Lucas en 1977 establece con su Star Wars, Hasbro y Marvel Comics lo entienden muy bien, unen sus fuerzas y crean toda un Universo, una mitología y conglomerados de fans por todo el mundo. Esta es la primera parte con la que nos adentraremos en cómo surge la franquicia, quienes estuvieron involucrados y en qué manera presentaron Transformers al mundo. Comencemos:

“Transformers, more than meets the eye!” o traducido a nuestro idioma, “más de lo que ves”: Los Transformers. En el 2007, presenciamos su resurgimiento a través de la pantalla grande; para algunos, fue decepción; para otros, nos recordó aquellos días de infancia cuando cada noche no nos perdíamos un capítulo de estos colosos de metal mientras recreábamos batallas con sus figuras de acción patrocinadas por la ya desaparecida “IGA” (“juguetes con vida”, decía su slogan). Con el advenimiento de una secuela -a muy pocos días de estrenarse mientras se sube este post-, la fiebre resurge y Comicología no podía dejar de comentar y recapitular la historia y el trasfondo encontrado en esta gran franquicia de Hasbro. Transformers ha sido desde sus inicios un gran suceso pese a sus detractores (si los hay). En las siguientes líneas recordaremos sus orígenes y nos adentraremos más este fenómeno de la cultura pop…

Eran los ochenta, 1983, para ser exactos. Hasbro, una de las jugueteras más importantes hasta el día de hoy, buscaba por Japón alguna línea de juguetes que podrían importar al país de las barras y las estrellas para que pudieran competir con los “He-Manes” de Mattel y los “Star Wars” de Kenner (juguetera que en los noventa desaparece y pasa a ser parte de Hasbro). Hasbro ya contaba con la competencia directa de Star Wars: GI Joe, línea que data desde los sesenta pero que en los ochenta fue replanteada tanto en el argumento de su historia como en el tamaño de sus figuras.

De no ser por el éxito que tuvo GI Joe no hubiéramos visto a los Autobots y a los Decepticons ¿por qué? Bueno, muy sencillo: Hasbro para competir con He-Man y Star Wars recrea la línea de juguetes de GI Joe respaldada con una animación y posteriormente con un cómic. La aceptación fue exitosa y así, los ejecutivos de esta casa juguetera deciden mirar al lejano oriente para buscar ideas y traernos a Optimus Prime y sus valientes Autobots en juguete y repetir la fórmula de la sinergia que GI Joe, He-Man y Star Wars tenían: Crear un producto que sea respaldado por otros productos.

Boys just wanna have fun…with robots
En aquellos años, los robots y/o androides en el cine, la televisión y el cómic formaban parte de aventuras y desventuras en series famosas. El detalle es que estas creaciones aunque participaban regularmente o tenían sus apariciones memorables en sus correspondientes no eran los principales protagonistas o no tenían la oportunidad de darles un trasfondo argumental más divertido y digerible para un público infantil; siempre eran los compañeros del personaje principal o en otros casos, la amenaza que derrotar.

Quizá la razón es porque en el concepto de “robot”, éste no tiene sentimientos y es una creación del Hombre para cumplir ciertos parámetros y no salirse de ellos. Isaac Asimov ya había planteado en sus novelas sobre los robots con sentimientos o que tienen más de una razón para elegir entre lo establecido por el Hombre. Pero pocos niños leen a Asimov; a pesar de esto, a los niños les gustan los robots.

Hasbro, en su búsqueda por crear otra línea de juguetes viaja a Japón a la Toy Fair ’83 (o Feria del Juguete) y se encuentra con varios juguetes que podrían interesarle al público americano: Diaclone (1980), Micro-change (1978), Macross (1982), Dorvack (1983) y Beetras (1983); juguetes que habían tenido su éxito en la tierra del sol naciente y que tenían la particularidad de que en sus historias se planteaba la relación robot/hombre. En los cinco casos, tenían el detalle de que aún el robot estaba al servicio del hombre para contrarrestar las amenazas externas del espacio o monstruos tipo Godzilla; por lo tanto, el robot no tenía la autonomía que ellos buscaban para competir con personajes como R2-D2 de Star Wars, Twiki de Buck Rogers u olvidarse de creaciones como la de Arthur C. Clarke, HAL-9000; o como el monstruo tecnológico Skynet en Terminator. Lo que se diferenciaban de los anteriores y definitivamente su clave de éxito fue que éstos robots japoneses se transformaban en automóviles, armas, aviones, etc.


Hasbro logra un acuerdo con Takara y Takatoku, empresas jugueteras que tenían los derechos de éstos robots, para importarlos y recrearles una nueva imagen para que todos formaran una sola línea: Transformers, que serían lanzados en 1984. En nuestro país los primeros juguetes de Transformers llegaron hasta 1985 bajo la licencia de la desaparecida IGA. Muchos recordarán que en aquellos felices años existía otra juguetera llamada Ensueño; que saca la competencia de Transformers de IGA: “Los Transformables” que eran muchas de las figuras que Hasbro no aprobó dentro de las líneas japonesas por su complejidad al transformarse u otro asunto desconocido y que curiosamente en Japón ya son figuras “hard-impossible to find”.

…Y Marvel creó al robot…Autobot y Decepticon los llamó
Ya teniendo los juguetes, lo que Hasbro le interesaba era que sus Transformers tuvieran “vida” y fueran atractivos para los ojos de un niño de aquellos días. Hasbro necesitaba darles un trasfondo y un apoyo argumental. Para esta tarea recurre a Marvel Comics y al entonces Editor en Jefe Jim Shooter, para darles nombre, perfil y todas las capacidades en cada personaje. Shooter se dirige con Denny O’Neill, conocido en el medio particularmente por sus andanzas en Batman y por crear dentro de la mitología del murciélago a personajes como Rás Al Ghul y Azrael; personajes con un trasfondo místico-religioso y hasta paranormal. Y así, ambos escritores comienzan ha inventar los primeros nombres. Muchos de los cuales fueron negados y otros, como Omega Supreme, Optimus Prime, Ultra Magnus y todos los que tenían una etimología greco-latina se quedaron, dándole aquí crédito a O’Neill y a su formación filosófica-religiosa.

Ante muchas negaciones por parte de Hasbro en cuanto a los demás nombres y argumentos, O’Neill se separa del proyecto y es cuando Shooter busca entre la baraja de escritores de Marvel alguien quien pudiera mantener contentos a los ejecutivos de Hasbro. Nadie en Marvel quería escribir sobre robots o tal vez nadie quería meterse en lo que O’Neill había hecho. No fue hasta que Bob Budiansky, un ingeniero civil y escritor de cómics tuvo la tarea de darles personalidad a cada Transformer.

Budiansky fue quien escribió aquellas fichas de personalidad y poderes que venían impresas al reverso de las cajas y blisters de los juguetes transformables; los famosos “profiles” en su lengua inglesa. Budiansky en tan sólo dos días y justo antes del Día de Acción de Gracias del año 1983, revisó y “reconfiguró” algunos nombres y argumento de Transformers, sin tocar lo que O’Neill y Shooter habían hecho.

Algunos nombres que vienen del talento de Bob son Sideswipe y Wheeljack por parte de los Autobots y el mismísimo Megatron por el lado de los Decepticons. La aceptación por parte de Hasbro fue concedida a Budiansky; y asombrados por la inclusión de tópicos militares en cada perfil le preguntaron al escritor si alguna vez en su vida había estado en la milicia; actividad a la que Budiansky no conoció, afirmándoles que fue su profesión como Ingeniero la que le ayudó.

Las personalidades, poderes, historias y debilidades en cada robot estaban listas. Ahora, Marvel se ocuparía de editar mensualmente la historieta de Transformers. Al principio de la serie, Budiansky no formaba parte del equipo creativo sino hasta el número 5. Anteriormente, personalidades como Ralph Macchio, Jim Salicrup y Bill Mantlo empezarían en contar las primeras historias de Transformers. En el arte se encargaron durante su publicación Frank Springer, William Johnson, Mike Manley, Graham Nolan entre otros talentos del medio; pero Don Perlin fue quien se quedó con el crédito del más recordado por los fans. Todos bajo el mando de los editores Don Daley y, por supuesto, Jim Shooter. Apareciendo el primer número en Septiembre de 1984.

Más de lo que lees
Dentro de las historias que trataba el cómic, vemos a un Megatron más obsesionado que en la serie televisiva; a Soundwave y Shockwave confabulando para derrocar a su líder; un Grimlock más inteligente y vivaz que lideró a los Autobots por una etapa; un Blaster con más “actitud”; un Bumblebee menos “infantil”; Ratbat como líder de los Decepticons; humanos que podían engañar y hasta derrotar a los Transformers, e inclusive personajes del Universo Marvel haciendo apariciones especiales y con la otra franquicia de Hasbro, GI Joe, tuvieron historias memorables.

Ésta serie tuvo su contraparte inglesa editada por Marvel UK, la cual, tuvo más duración en los anaqueles que la americana. Primeramente, Marvel UK republicaba semanalmente lo que Marvel sacó en América y posteriormente publicaron historias que los fans americanos no vieron sino hasta en estos últimos años que Titan Books los reimprimió en formato hardcover. En esta serie británica, Simon Furman era el escritor y también es recordado por los trans-fans como otro de los escritores que dieron vida a los “robots en disfraz”. La serie americana duró 81 números mientras que la inglesa fueron 332.

En Japón se imprimieron algunos mangas para darle soporte a la serie y particularmente a una animación llamada Transformers: Zone (1990) y Transformers: Battlestars (1991). Ahora, en el nuevo milenio, Titan Books, Dreamwave e IDW han publicado nuevas historias y replanteamientos de Transformers, así como reimpresiones de los ya ahora clásicos publicados por Marvel Comics. Mientras que la Casa de las Ideas junto con IDW sacaron a la venta un crossover de Transformers / New Avengers tiempo atrás.

Comienza la batalla entre el bien y el mal…por TV
Ya teniendo el respaldo del cómic con Marvel y los juguetes listos para venderse en las tiendas faltaba lo que sería el principal elemento promocional para que todo eso se vendiera conjuntamente: una serie animada. Por aquellos días, todo parecía haberse visto en cuanto a caricaturas hechas en Estados Unidos. Y la idea de llevar a la pantalla chica a Transformers era un éxito seguro; si se trataba de igual manera en que Budiansky planteaba en cada “profile” y lo que Shooter y O’Neill ofrecían con sus connotaciones filosóficas en cada Transformer y en el argumento principal.

Y fue gracias a esta serie que conocimos a los Autobots y Decepticons. Transformers nos encantó, nos enamoró y terminamos venerando a una de las series animadas más representativas de los ochenta y en la historia de la TV.

Fue el 17 de septiembre de 1984 la primera emisión de esta animación producida por Sunbow Productions y Marvel Productions. Una animación semejante a lo que se había visto en GI Joe pero con la “cereza en el pastel” de robots transformándose en autos, aviones, pistolas, caseteras, máquinas excavadoras, insectos gigantes, dinosaurios; todos compartiendo el mismo espacio, luchando entre ellos y reproduciendo el arquetipo de la lucha entre el bien y el mal.

Muchas de las historias y biografías que se trataban en la animación no concordaban con lo que sucedía dentro del cómic. Básicamente, Buzz Dixon y Flint Dille, los escritores más sobresalientes de la serie (quienes ya habían trabajado en Gi Joe), se inclinaron hacia los perfiles técnicos y biográficos de las figuras que Budiansky creó, así como en el planteamiento y guión fundamental de Shooter y O’Neill. Mientras que los ilustradores y diseñadores, el japonés Shohei Kohara y el filipino Floro Dery se encargaban de estilizar y mejorar los personajes para su versión en TV como para el cómic.

Durante la primera temporada las historias, aparentemente, no presentaban mucho contexto más que la presentación de personajes que respaldaran las ventas de los juguetes y el cómic. Pasando a la segunda temporada, las historias comenzaron a entrelazarse y darle seguimiento a las personalidades de los ya conocidos Transformers. Al final de ésta, en 1986, se proyectó en cine Transformers: The Movie, escrita por Flint Dille; que sería la presentación de nuevos personajes y la muerte de Optimus Prime, líder de los Autobots; hecho que a la afición disgustó y, casi al final de la Tercera Temporada traen de nuevo a la vida.

Ésta película, fue piedra angular para comenzar una tercera temporada de la serie. Los guiones tenían una total continuidad y relación entre cada uno; y se “resolvieron” muchos enigmas en cuanto al origen de los Transformers. Se trataban también temas más “sci-fi” que en sus antecesoras. Le siguió una cuarta temporada con muy pocos capítulos que después los japoneses retomarían para realizar sus series Zone, Victory, Headmasters, etc. Series y detalles que quisiera ahondar en otra ocasión.

Transformers tuvo su éxito porque no se había presentado algo así en la televisión, sin contar GI Joe; Hasbro y Marvel habían logrado un fenómeno y, ayudados por Sunbow y Toei Animation (y posteriormente por la casa productora coreana AKOM) en la producción y animación surge una de las series más recordadas en la historia televisiva.

Un detalle más que tuvo la serie en comparación con sus personificaciones en juguete; era que algunos no tenían el rostro o la anatomía exacta. Varios ejemplos podemos recordar pero los más notables eran los de Ironhide y Ratchet, donde sus juguetes no tenían ninguna similitud a su contraparte animada; detalle que los fans piden todavía a Hasbro para que saquen a la venta esos personajes más parecidos a la serie.

(continuará en el próximo post: Parte 2, Mitología y paralelismos)

10 comentarios:

guskrull dijo...

como siempre un gran post tito

desafortunadamente nunca vi esta serie :(

he oido de ella
pero no sabia mucho

no sabia que marvel habia publicado comics de transformers

voy a buscar videos en el youtubo de esta serie aver que tal

saludos

oscar dijo...

Vamos por partes. No soy fanático pero para que negar que si veía la caricatura y tenía dos o tres muñequitos.
Mi favorito siempre fue Starscream a quien no mencionas (sí, es reclamo).
Ja, recuerdo una portada del viejo comic de Transformers con Spiderman enfrentando Decepticons.
El cómic de IDW no lo leí, pero sí los de Dreamwave que eran lamentables (mucho dibujo y nada de contenido).
La serie japonesa era muy rara, nunca acabé de agrarrarle el hilo.
Por cierto, ojalá ahondes más en la continuidad para un futuro post, porque me pierdo con ese asunto de Unicron y no sé si la guerra de Bestias entra o no en el canon.
Buen post

osmar dijo...

mm yo nuca compre los jueguetes de transformes casi siempre eran de max steel, pero algunas veces vi la serie animada auqneu no me llamo mucho la atencion, los conozco mas por los juguetes que ahora mi hermanito compra, nos vemos.

Grimmjow dijo...

Muy bueno en verdad muy bueno yo la empese a ver cuando era chico y solo eran peleas de robot pero poco a poco me e enterado de mas cosas y esta muy interesnte...

Grimmjow dijo...

a chinga y mi comentario???

diego_5060 dijo...

Qué bien, tenía muchas dudas y es muy informativo tu post. A esperar el que sigue.

Gibs dijo...

Hola Tito comos iemre ilustrando acerca de los origenes de el sujeto en cuestión de tu post.
Quero compartir contigo el blog de un amigo que es FANATIQUISIMO de los transformers igual y te late cambiar opiniones con el.
http://transformandrolloutblog.blogspot.com/

saludos tito y te invito a q visites mi blog!

José Naveira Barbeito dijo...

Quería hacerle una pregunta al autor. ¿Ese transformismo al igual que Superman tiene que ver con la necesidad de ocultacón de los Judíos?

Tito (a.k.a Alernaboy) dijo...

Exactamente, José Naveira. Por lo menos, yo lo veo así, en la parte dos de este post entro más en el tema.

José Naveira Barbeito dijo...

Es una desgracia que no escribas más.